Nuestra aportación al DÍA DEL LIBRO: El cuento twittero

Hace un par de días pusimos en marcha un modesto, pero creo que divertido, proyecto para el Día del Libro 2010. Entre un manojo de usuarios de Twitter empezamos a escribir un cuento colectivo,  con pequeñas aportaciones de cada uno de nosotros. El resultado está más abajo. Pero antes, quiero hacer mención a todos aquellos que han puesto sus palabras en él:

maricruzpacheco

Antonio Domingo

Pherko

Tintaalsol

 Cosechadel66

 Alicia Cañellas

AnnaCampoy

DjaneSeiren

 mercur_io

Jose Angel F.

 toulux

skiken

 Belisa

Belén Sánchez

Erronkari

josepascua (tuve el placer de empezarlo y terminarlo)

Sin todos vosotros no habría sido posible.

CUENTO TUITERO 2010

Salió con las ojeras de siempre, pero adornado con una sonrisa. Los tenderetes ya estaban puestos. El colorido le deslumbró, pero no fue suficiente para detener su andar. Estaba decidido, era hoy el día. Nunca había tenido una sensación de vértigo similar y sus pupilas le delataban, fijas en un punto, tratando de no moverse para evitar el mareo. Aún así la angustia persistía tras comprobar que no había perdido habilidades. La ancianita que pasó junto a él creyó que abría el coche con una llave y no con una ganzúa.

Desde el balcón, una niña le perseguía con la mirada, y pudo observar la caída inesperada de la anciana junto a él. ¡Pobre niña! Se dio un tremendo susto y se puso a llorar… Entró en la casa para avisar a su madre y sus miradas se cruzaron, había una conexión extraña, como si ella le quisiera decir algo, que no entendía. Pero se hacía tarde y, sin darle tiempo de explicar, su madre ya iba escaleras abajo, peinándose el cabello con las manos y cerrando la puerta tras de sí. Regresó al balcón mientras su madre devoraba escalones hacia la calle.
La anciana seguía en el suelo y no parecía haber forma de incorporarla. Él se asustó. Intentó recordar lo que había aprendido tiempo atrás: comprobar pulso, respiración… ¿qué más? Se preguntó por qué recordaba cosas insignificantes, y olvidaba información que podía ser crucial. 
Supo detectarlo: era el inevitable vértigo que le atenazaba en esos contados momentos en los que uno sabe que acaba de cruzar el Rubicón. Sabía que no debía quedarse allí y sin embargo, al ver a la mujer salir corriendo del portal y acercarse a la anciana caída ya no pudo pasar desapercibido. La mujer de brillantes ojos grises le acució para que le ayudase a llevar a la anciana al hospital. No podía hacer el puente al coche sin que los presentes se percatasen, así que decidió sacar al aire su personalidad solidaria para ocultar aquella otra que moría de ganas por usar la ganzúa.

La anciana emitía leves quejidos y trataba de incorporarse trabajosamente.

“Hay que llevarla al hospital, tengo el coche aquí mismo”, le dijo a la mujer de los ojos grises, incrédulo de sus propias palabras. De repente, el ulular de una sirena, tantas veces odiado, le había salvado. Una ambulancia torcía en la esquina dirigiéndose hacia ellos. La gente seguía acercándose, él quería irse pero la mujer le retuvo.

Mientras, la niña del balcón llamaba por teléfono: “¿Policía? Sí, quisiera denunciar a una persona, sí, es una vieja, o sea, una señora mayor”

“¿Donde están tus padres?” preguntó el policía extrañado ante la llamada. “Mi madre ha salido, pero le he dicho que hay una vieja mala, la veo desde el balcón y le ha robado algo del bolso a mi mamá”, explicaba la pequeña cada vez más enfadada. “Muy bien, cielo, cuando venga tu mami, dile que nos llame”. La niña colgó con mal genio, harta de que nadie le hiciera caso.

Mientras tanto, en la acera, la vieja ya estaba sobre la camilla y, con un rápido movimiento, los enfermeros la subieron a la ambulancia. Según se alejaba el ruido de la sirena, empezó a tranquilizarse el fracasado ladrón de coches. “Ha sido gracias a usted, usted ha salvado a la señora”, le dijo la mujer de ojos grises. “No ha sido nada, usted hubiera hecho lo mismo”, contestó él. Se despidieron con una larga mirada y una sonrisa. No volvieron a verse.

En la ambulancia, la anciana sacó algo de debajo de la rebeca negra. El enfermero se interesaba por ella sin dejar de vigilar los monitores. Ella miró lo que había cogido del bolso de la mujer. A duras penas pudo leer las letras de la portada. “Cuentos sobre naturales. Carlos Fuentes”. Silenciosamente empezó a llorar. El enfermero reparó en ello. “Vamos, vamos, que no ha sido nada. Enseguida estará bien y podrá volver a casa. ¿Por qué llora?”. Ella le miró tristemente y dijo: “Es que no sé donde tengo las gafas”.

FELIZ DÍA DEL LIBRO A TODOS

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Published in: on abril 23, 2010 at 7:54 am  Comments (16)  
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16 comentariosDeja un comentario

  1. Muy bueno el final que le has dado al cuento, y muy buena la iniciativa.

    Un saludo. 🙂

  2. Sencillamente, espectacular. Impresionante el final. Felicidades a todos por el esfuerzo y, sobre todo, a ti Jose por la iniciativa. Ha sido un placer.

    Saludos

  3. Ha quedado genial! Muchas gracias por la inicitaiva y por permitirme participar. Feliz Día del Libro y de San Jordi para todos!

  4. Sí señor, muy buena iniciativa y muy buena coordinación.
    Final inesperado, después de los cuentos sobrenaturales ya me imaginaba un cura por el medio.Habrá que preparar el premio planeta.

    • De lo del Premio Planeta, nada de nada, que este año lo quiero ganar yo!!!!! Gracias por tus palabras

  5. Plas plas plas, no solo ha sido divertido, además ha quedado niquelado el cuento. Lo deberíamos hacer son cierta frecuencia, cuentos a mil manos, jajajajaja

  6. […] CUENTO TUITERO 2010 […]

  7. Genial idea y “puesta en escena”. Final muy a lo Gloria Fuertes. Estáis hechos unos cuentistas de tomo y lomo(un tomo de lomo ancho…). Felicidades.

  8. Muy chévere el trabajo. Les felicito.
    Sería bueno que incluyeran un enlace al hashtag en twitter para ver el trabajo directamente sobre la plataforma o también podrían poner una imagen de captura de pantalla, por si el timeline llegase a cambiar.

  9. […] Aquí está el enlace al cuento: “Nuestra aportación al DÍA DEL LIBRO: El cuento […]

  10. […] Nuestra aportación al DÍA DEL LIBRO: El cuento twittero « EL FONDO DE MIS BOLSILLOS […]

  11. […] he llegado por casualidad a ese post en el que estaba el cuento completo. Os invito a leerlo en su blog, donde se menciona a todos los autores. Yo me limito a reproducirlo aquí, con mi enhorabuena por […]

  12. […] Día del libro 2010. Hágamos un cuento twittero EL CUENTO TWITTERO YA ESTÁ AQUÍ Nuestra aportación al DÍA DEL LIBRO: El cuento twittero Biblioteca Nacional de España: una decisión vergonzosa Este otoño caen menos […]

  13. es malo ese cuento pero me gosto el de segundo

  14. […] final del Cuento tuitero colectivo propuesto por Jose Pascua para celebrar el Día del libro […]

  15. This design is wicked! You certainly know how to keep a reader amused.
    Between your wit and your videos, I was almost moved to start my own blog (well, almost.
    ..HaHa!) Excellent job. I really loved what you had to say, and more than that, how you
    presented it. Too cool!


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