Una oportunidad para aquel que quiera escribir

No es la primera vez que salimos en un gran diario nacional, y espero que no sea la última. Hoy, en El País hay un interesante artículo sobre las empresa editoriales on-line, de las cuales Bubok es, hoy por hoy, la más notoria entre las españolas.

La escritura existe desde que uno de nuestros tatarabuelos descubrió que podía hacer dibujos y signos en una pared, simplemente manchándose los dedos. Ahora, después de muchos años y muchos tatarabuelos, todo el que sea capaz de “mancharse las manos”, tiene un sitio para publicar gratis.

Published in: on enero 23, 2009 at 1:38 pm  Dejar un comentario  
Tags: , , ,

Apología de lo simple

Allá por los años 50 del siglo pasado, los norteamericanos y los rusos se empeñaron en conquistar el espacio y se embarcaron en una loca carrera ideológica, tecnológica, propagandística y estratégica. En definitiva, muy esdrújula, como siempre que hay un pique entre dos potencias mundiales.

Dentro de los miles de desafíos con los que tenían que enfrentarse, y teniendo en cuenta que los ordenadores a bordo bastante tenían con seguir encendidos, era diseñar instrumentos de escritura que pudieran funcionar en el espacio. Las anotaciones científicas debían realizarse a mano, no era cuestión de llevarse una Olivetti de carro largo.

Los americanos se percataron de que la tinta de los bolígrafos se salía en ausencia de gravedad, por lo que se pusieron en contacto con los principales fabricantes para diseñar un bolígrafo que escribiera mientras nuestro astronauta orbitaba alegremente en los confines de nuestra atmósfera. Después de miles de dólares invertidos en I+D, centenares de pruebas y decenas de prototipos, la empresa Fisher lo consiguió. Había nacido el primer bolígrafo con tinta presurizada, capaz de escribir en cualquier circunstancia.

Mientras tanto, los rusos enviaron a sus astronautas con lapiceros.

No sé hasta que punto esta historia es cierta, pero me viene al pelo para lo que quiero contar.

Escribir es simple. Uno lo puede hacer mejor o peor, pero es simple. Basta con intentar que una idea pueda contarse para que se pueda escribir. Recuerdo un cartel impagable en Celtiberia Show, de Luis Carandell, uno de mis libros favoritos. Rezaba así: “Se habla inglés por señas”. Simplicidad y gracia.

Me gustan las cosas fáciles, las soluciones directas e ingeniosas para problemas que parecen complejos. A veces no parecen políticamente correctas, pero son eficaces. Por eso me gusta mi trabajo. Damos soluciones fáciles a situaciones que la gente considera complejas. En lo de publicar un libro, Bubok parece el lapicero ruso por su simplicidad. La diferencia es que lo hacemos tan bien como el boli de los norteamericanos.

Published in: on enero 19, 2009 at 11:54 pm  Comments (1)  
Tags: , , , , , ,